Había estado, durante toda la tarde, tomando aquella estupenda merienda al lado del antiguo molino propiedad de su familia junto a sus hermanos y algunos de sus primos: tostones de pan grueso, mojados en aceite hecho con las primeras aceitunas e impregnados de azúcar. Su tía y su madre eran las encargadas de hacer y repartir aquella dulce y abundante merienda. Al acabar acudirían todos a los rompedizos para ver saltar el agua, y jugar a lanzar piedras contra el agua, quien lanzara la piedra más lejos ganaba. Quién sabe... ¡quizás lograra atravesar todo el embalse con su lanzamiento! Pero tenía mucho sueño, eso seguro que empeoraría su lanzamiento...
Alguien entró en la habitación, subió la persiana de un golpe y un disparo de luz densa y amarilla atravesó la habitación. Tenía hambre a pesar de haber merendado, quiso dar un salto de la cama y correr hasta el comedor pero no pudo. Su cuerpo era lento, pesado, torpe... no comprendía, quizas el sueño... Todo eso le provocaba una sensación extraña. Fue al baño y mientras se secaba las manos se miró al espejo: se reconocía, sabía a quien estaba mirando, pero no era él, era una persona mucho mas mayor, vieja. Pensó que seguía durmiendo, que aquello era parte de un sueño.
"¡Mamá, mamá!" gritó alegremente por el pasillo. En lugar de su madre encontró a una señora mayor, de una edad parecida a la de aquel hombre que había visto reflejado en el espejo y en que se había reconocido; pero no era él. Aquella señora a la que también reconocía, pero no era su madre, le hablaba con cariño, con paciencia, junto a ella otra mujer bastante más joven pero que se parecía bastante a la mujer mayor; y también, de alguna manera, a ese hombre que había visto en el espejo. No comprendía nada.
Comenzó a preguntarse donde estaban sus hermanos, su madre... Después de merendar los tostones de pan, en los rompedizos, se habría quedado dormido, su madre lo habría llevado a casa. Y ahora, al despertar no era su casa, su madre no estaba, ni sus hermanos, su cuerpo era distinto... Una tremenda angustia se fue apoderando de él. Comenzó a llorar. Mientras aquellas dos mujeres con voz calmada y comprensiva le hablaban de esposas, hijos y personas que él desconocía, su corazón latía cada vez más fuerte oprimiendole el pecho, el aire parecía hacerse muy denso, dificultando en extremo la respiración. Nadie le explicaba nada, solo quería saber donde estaba su familia.
Tras acceder a beber un vaso de leche que la mujer más joven había estado un rato moviendo empezó a sentir de nuevo un gran sopor. "Túmbate aquí mismo" fue lo ultimo que escuchó y cerro los ojos. Antes de rendirse a la profundidad oscura del sueño pensó: "todo ha sido un sueño, despertaré definitivamente y estaré en casa, junto a mi madre y mis hermanos a los que ayudaré a poner la mesa para la cena".
Cuando se despertó escuchó una voz joven y alegre "¿Abuelito ya estas despierto?", la reconoció al momento: era su Luisa. Ella se sentó junto a el, lo besó en la frente y dijo:
"¡Venga abuelo que vamos a almorzar!"- dijo
"Pero si he merendado hace un momento"-respondió todavía adormecido
"!Imposible!"- dijo con tono vivo y algo desesperado - "Son las dos menos cuarto, así que ¡vamos despabilate!"
"Esta bien Luisa"
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4 comentarios:
jo, Pablo, que escrito tan triste. Siempre he pensado que el alzheimer es la peor enfermedad del mundo, y que no valoramos la cordura y la salud mental tanto como la física, pues no es algo que podamos ver a simple vista, y de lo que no somos conscientes.
Es importante que cada cual conozcamos lo que pensamos nosostros mismos. A veces las consideracioes sociales nos impiden decir o que pensamos, con lo que estan coartandonos. Aunque fuera solo por eso, para sntirte tú mismo, debes seguir, Pablo. Enhorabuena por ser como eres.
preciosa historia Pablo, sobre todo para los que como yo la reconocemos por haberla vivido de cerca. Seguiré visitando tu pekeño rinconcito y espero k me sigas sorprendiendo. un besazo.
La verdad es que yo soy de lágrima fácil, pero este escrito estoy segura que a más de uno y una les hará sentir la lagrimita corriendo por las mejillas!!Me ha gustado mucho!!
Realmente yo no soy buena crítica, ya que no suelo leer mucho, para eso ya está mi hermana, jejeje!!!Pero mi opinión es que es muy bueno, me ha encantado!!
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